Tiempo al tiempo
miércoles, 20 de enero de 2010
sábado, 9 de enero de 2010
Ayer soñe con walter
Walter Bulacio tenía 17 años aquel 19 de abril de 1991 cuando salió desde Aldo Bonzi para ver a Patricio Rey y sus redonditos de ricota en el estadio de Obras Sanitarias y fue detenido arbitrariamente por la Policía Federal, junto con otros 72 jóvenes más, en medio de una razzia al mando del comisario de la 35, Miguel Ángel Espósito.
Walter fue brutalmente golpeado y llevado a esta comisaría. A la mañana siguiente vomitó seis veces y fue trasladado al Hospital Pirovano, donde le diagnosticaron un “traumatismo craneal”. Lo que quedaba de él fue desfilando por distintos hospitales y sanatorios, hasta que el 26 de abril falleció.

-¿Por qué tocaste en el recital de repudio a la muerte de Bulacio,aunque no estabas entre los músicos anunciados?
(Fito Paez)
Ya salieron las bandas
a ver un grupo de rock and roll
ya salimos las bandas
algunos entran algunos no
y salimos disparados en un Bipper
y salimos disparados por la Bipper
todo el mundo esta bailando pero ellos no
ayer soñé con Walter
ayer soñé con Walter en la prisión
Después corrieron a un bar
corrieron y nosotros no
( 40 tienen que entrar )
se lo llevaron igual
y salimos disparados en un micro
y salimos disparados en un micro
todo el mundo esta saltando pero ellos no
ayer soñé con Walter
ayer soñé con Walter en la prisión
Jorge estaba ahí con el
y a las 7 se callo
lo arrastro hasta la Cipec
y su vomito limpio
cada agujero de la red
cada lagrima de sal
cada show de rock and roll
nadie se hace cargo aquí
nadie se hace cargo allá
demasiado para el
y el que ya no aguanto mas
Ayer soñé con Walter
ayer soñé con Walter
ayer soñé con Walter
ayer soñé con Walter
ayer soñé con Walter en la prisión
Yo vivo en un barrio gris
no hay milagros del señor
la guitarra que vendí la robe en una estación
jueces del anochecer
polizontes del horror
usted quiere a su mujer
yo quiero una explicación
yo lo voy a sorprender
una noche por ahí
cuando se baje del tren
sin revolver ni matriz.
Juguetes Perdidos
(Solari & Beilinson)
Reabren la causa por la Muerte de Walter
lunes, 28 de diciembre de 2009
Homenaje a don Atahualpa Yupanqui
Los ejes de mi carreta
(Atahualpa Yupanqui)
La pura verdad
(La última canción que grabó el maestro)
domingo, 15 de noviembre de 2009
Enrique Symns & Fito Paez



-Volviendo al tema de la articulación entre poder y rock, ¿ queda algo de contestatario, de rebeldía, en el rock?
-Se enojó porque yo también me enojé. Nunca me había pasado en mi vida tener que censurarme. Y él me exigió que tres capítulos no salieran.
-¿Cuáles eran?
-Uno se llamaba “El Fuhrer y la Páez Family Stone”. Otro era “El Emperador y su Corte”: contaba ciertos valores que se manejaban. Por ejemplo, que la camisa de Fito Páez valía 150 dólares, que el champán que tomaba costaba 100. Y “Una chacrita de latas” recogía anécdotas de Fito embriagado. Porque Fito nunca fue drogón, las habrá probado, como todo el mundo, no sé, pero para él la única droga era la cerveza. El más lindo borracho que yo he conocido… no se le daba por la agresividad, ni por llorar. Se le daba por la insensatez.
-¿Y aceptaste la censura?
-Sí, al final me convenció. Gané mucha plata con ese libro.
-¿Estás enojado todavía con Fito?
-No. Yo lo quiero muchísimo, es uno de los tipos más hermosos que conocí. Y una de las personas que más me ayudó en mi vida
Monologo de Enrique Symns durante una presentación de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota
Escamas de una misma piel
por Fito Paez
Prologo a La vida es un bar de Enrique Symns
(Editorial Cuenco de plata)El prologuista es siempre un entrometido, llámese como se llame.
Así, desplegaré acá todas mis dotes de entrometido para contarles que Mr. Symns ha acumulado en este libro las hilachas de una vida desprendidas en su mayoría de una Revista llamada cerdos & peces; más que una revista, una trinchera; más que una trinchera una buena amiga. De esas que se acuestan con vos y no quieren ser tu chica, pero si te ven con otra son capaces de comerte el higado.No el del gato: el tuyo.
Flameando por Corrientes durante muchos años, fue la mirada alternativa - o una de ellas- de un mundo que seguía su curso. Y auí van Luis Vicente,el siloísta español escribiente de un potente under; Jorge Aón, el libanés fantástico cazador de panteras,amigo de los putos, amanecedor profesional. Nuestra querida Elsa, Elsa Cicuta, metiéndose en la braguetas de todos nosotros en las circunstancias más insólitas,muerta en Italia trágicamente por un escape de gas. El licenciado Galeano,poeta diletante,madrileño estudioso del escomoqueísmo argentino,psicólogo devorador de sí mismo e insomne empedernido.La pluma de Julián Meyer,que todo lo sabe y todo se lo lleva,desde niñas hasta el dinero de partidas de truco y póker. El predilecto de Enrique.
Leo Nerón,el chacal romano. Carlos Xaneit, el sociólogo brasileño especialista en temas místicos que descubrió que la aparición de la Virgen de Lugano no era más que una banda de cretinos que movían hilos y con jugo de tomate hacían sangrar a la pobre chica que por miseros tres pesos la hora se prestaba estar disfrazada de Madre María.
Karl Forbes, el escritor cuasi loco explotado por sus psiquiatras.
William Burroughs, Lewis Carroll y el escéptico y aséptico y siempre bienvenido Carlos Fernández Duro,militante obcecado del pensamiento cientificista, en su tan celebrado reportaje con el extraterrestre.
Todos y cada uno de ellos escamas de una misma piel,desmenuzadores de nada,Hammets de sí mismos: todos ellos Enrique Symns a través del tiempo y de los bares. En una casa tomada de Londres, en una Villa en Río. Asesinos y poetas. Es lo mismo. Todos intentando decir algo y presos de la implacable cárcel del lenguaje.
A por ellos y a no dejarse engañar. Nadie sabe nada.
Salud, Enrique, a tu juego te han llamado. Y la próxima vuelta va por mi cuenta.
jueves, 15 de octubre de 2009
lunes, 12 de octubre de 2009
El negro y el flaco
miércoles, 7 de octubre de 2009
Fito recuerda a Mercedes Sosa
Sanmartiniana, desprejuiciada por naturaleza, logró lo que ningún dirigente pudo poner en funcionamiento en la historia de esta tierra. Escuchó a todos, se vinculó con todos, cantó con todos, nos emocionó a todos. Escuchar, vincular, cantar, emocionar. Verbos inusuales, alejados de la vida política. Ella, como nadie, nos da una idea del significado de nación que nos carga de responsabilidad y obliga a pensar en la infelicidad de un país que no puede realizarse en plenitud. Sin embargo, su obra sí que lo logra. La fiereza en la elección de sus repertorios, los riesgos artísticos que asume, el rigor a la hora del canto y la claridad de su voz de terciopelo, la ausencia de miedos a las mercadotecnias, su seguridad temeraria al momento de la grabación, sus ojos cerrados cuando interpretaba y su boca de oro por delante de su bellísimo pelo negro bajo esa nariz de águila, esa es su estampa.
Ama, señora y dueña del lugar. Reinona de la canción. Será imposible pensar la Argentina sin sus fundamentales versiones de Leguizamón y Castilla, Guaraní, la tríada modernista de La misa criolla, Mujeres argentinas y La cantata sudamericana, la vuelta a la democracia del 83 con Gieco, Tarragó Ros, Heredia y García, su permanente curiosidad por los autores nuevos( a quienes escuchaba incansablemente en su casetera primero, después en su walkman y después en su iPod), su admiración por el Chango Farías Gomez y Chacho Muller, su falta absoluta de rivalidad con las demás cantantes del barrio, a quienes amaba, sus ganas de abstraerse de todo y su curiosidad inagotable sobre lo que sucedía en el resto del mundo.en fin, sin su locura abarcadora y contenedora.
Ha muerto la señora Mercedes Sosa. La pachamama le decían. Era una gran verdad, porque protegía y proveía. Madre tierra y deidad. Su mirada, su presencia, nos condena al encuentro y este es un inmenso desafío en ésta, la hora mas difícil de nuestra tremenda pérdida. Parecen palabras grandes y lo son pero mas grande será construir un lugar tomándola de ejemplo. Ladrillo a ladrillo y todos los días con amor se construye una casa. Ese es su legado. Jamás aceptaré que el lugar de su velatorio se llame el de los pasos perdidos. En todo caso será el de los pasos ganados.


